Planta de Stellantis en Toluca frena producción por aranceles de EU
- Mónica Valdés
- hace 7 minutos
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Toluca, Estado de México.- La planta de Stellantis en Toluca, suspendió temporalmente su producción como parte de los ajustes implementados por la empresa, tras la imposición de nuevos aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos.

El anuncio forma parte de una decisión regional que también afectó instalaciones en Canadá y provocó el despido de 900 trabajadores en Estados Unidos.
Stellantis, fabricante de vehículos como Ram y Jeep, depende en gran medida del comercio con el mercado estadounidense.
En el caso de Toluca, 90 por ciento de su producción tiene como destino final Estados Unidos. Con la pausa programada para abril, la planta dejará de ensamblar aproximadamente 14 mil unidades, de acuerdo con estimaciones basadas en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La medida responde al impacto directo de los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump a los automóviles importados.
En una carta enviada a los trabajadores, Antonio Filosa, presidente de Stellantis en América, informó que la compañía evalúa las repercusiones a mediano y largo plazo, pero consideró necesario actuar de inmediato.
“Hemos decidido tomar algunas medidas inmediatas, incluida la interrupción temporal de la producción en algunas de nuestras plantas de montaje canadienses y mexicanas”, escribió Filosa.
Hasta ahora, la empresa no ha fijado una fecha para la reanudación total de actividades en Toluca.
La suspensión temporal afecta a cientos de trabajadores vinculados con la línea de ensamblaje y con operaciones logísticas internas.
Aunque no se han anunciado recortes de personal en la planta del Valle de Toluca, fuentes cercanas al sector, señalaron que existe preocupación por el impacto que podrían tener los cambios en la cadena de suministros.
Toluca se ha consolidado como un centro estratégico para la industria automotriz, debido a su cercanía con la Ciudad de México, su conexión con corredores logísticos clave y su infraestructura industrial han mantenido a la planta de Stellantis como una de las más activas del país.
Sin embargo, el freno temporal revela la vulnerabilidad de las operaciones cuando las políticas comerciales en Estados Unidos modifican las reglas del intercambio.
Hasta el momento, ni la Secretaría de Economía ni el Gobierno del Estado de México, han emitido postura oficial sobre la situación en la planta.
Tampoco han informado si existe alguna estrategia para mitigar los efectos del paro temporal en la industria automotriz de la región.
Cabe destacar que la planta de Toluca emplea a miles de trabajadores y ha sido un motor económico para la región. La suspensión temporal no solo impacta a los empleados directos, sino también a una amplia red de proveedores y negocios locales que dependen de las operaciones de Stellantis.